Lastiman las fotos añejas
de desconocidos,
la alegría sintética que se escapa
de sus rostros humeantes,
mortecinos.
Extiendo las alas del fiel invierno,
se alza la madreselva de témpano
para abrigar a todo el vacío.
Aprieta el perro de la gastritis,
devora tan prosaico
entrañas y planetas,
los jilgueros de la nostalgia
abandonan los elegíacos prados;
el sentimiento trasnochado
ácido y más ácido inyecta,
retroalimenta la luz trémula
desde su descarnado faro.
Lamido, bendecido a ratos, por algún caos
me columpio en el diente primigenio,
se sacia el sórdido perro de la materia;
en el conticinio almado
persigo luciérnagas imaginarias,
cabalgo en unicornios condescendientes.
La conciencia mundana de lo trascendente,
fango y poema, profunda piedra
en el lago constelado,
extraño calvario en el dulce averno.
Arranco a dentelladas al dolor ajado
y queda sembrado el dolor siguiente.
Música: Fließgewasser - Söğütlüçeşme Blsazphemy