Paraíso descalzo

El viento de la noche viaja desnudo

acariciando la torpeza del hombre

que dejó sus ropas colgadas

en la desconfianza y en la desesperanza.

El viento de la noche viaja desnudo,

y el pobre hombre

que vergüenza sentía

veía desaparecer la ruta mística de sus huellas

por el avance de su depredador :el mismo hombre.

La era que nacía no tenia tiempo en abrir los ojos porque sin razones la cubrían con pecados, la cubrían con ecos malvados que viajaban sigilosamente escondidos en la memoria del hombre.

La historia ha sido de hombres y de hombres ha sido la tierra.
Los Dioses se burlaron de los hombres, dejaron leyendas y mitos poderes y leyes celestiales que el hombre tragó de espaldas a la tierra de los Dioses.

Los Dioses colorearon su rostro y el alma que sobrevivía en él, pero los hombres olvidaron impregnarse con el fulgor del arco iris multicolor perpetuando en la humanidad solo el rojo de sus desgracias.

¡Oh, hombre!
Penitente y lacónico su tiempo transcurre.
El viento de la noche sigue viajando desnudo
viaja cada vez más deprisa
viaja vestido por la desesperanza y la tirria de los hombres.

¡Oh, hombre!
Un Dios habló en la distancia enviando encíclicas en el lenguaje de sordos:
el camello, la aguja y la riqueza.

El primer hombre en la tierra fue negro, la mujer negra, la manzana negra
y sus pensamientos negros.

El hombre fue creado y cubierto en una manta negra, como el agua del manantial de sus delirios, pero los hombres dieron valor al color de su cuerpo disparando las alarmas del alma que quedó cautiva en su corazón fuliginoso.

¿Cuándo despertarán la piedad en el mundo de los hombres buenos?

Pero, alguien conseguirá valorar la tez humana.

¡Qué irónico es el mundo de los hombres!

¿El mismo hombre que inventó los números y las frases cordiales,
el espejo para ver su rostro, él también conseguirá darle valor al hombre?

Rojo, loco, blanco y a veces verde y locuaz y tímido y ausente y loco y sabio y negro, si negro en cualquiera estación del año, el hombre también es negro, y astuto, mágico, bondadoso y humano.

¿Qué sueña el hombre blanco qué no suene el hombre negro?

Las mariposas van desnudas y el frío también.

¡Oh, hombre! por qué sentirnos desnudos y avergonzarnos de ser humanos.

¿Qué ropas debemos vestir?

A caso no son suficientes los colores y razas que nos arropan.

Quizá algún día, el día que sea negro el cielo, nos vestiremos con la ropa del humanismo y daremos valor a la vida humana sintiéndonos agraciados por habernos traído a este enjambre de eternidades humanas llamado: paraíso descalzo.

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Excelente!!!

saludos

Muy bueno. Saludos poéticos.

Estos bien pueden ser versos introspectivos, o al menos a eso invitan. Muy bueno @gollolara
Felicidades poeta

1 me gusta

Agradezco mucho el comentario. Miss. Feliz sábado.