Absolutamente significativo este poema, percibí una hiancia o vacío estructural. Al entrar en el lenguaje (el orden Simbólico), el sujeto se divide, y pierde un goce que ya no puede ser articulado plenamente, una inmediatez imposible plantea un anhelo, un encuentro en otro tiempo en otro espacio. Aplausos grande David.
Empiezas con la muerte ganando: tiempo que se acaba, noche que oscurece, estrellas que lloran sangre. Un mundo sin color. Pero a la mitad giras todo. Prometes sol más dorado, canto espiritual, reencuentro. No es solo amor después de la pérdida, es fe. “A pesar de los pesares nunca te has ido de mí” sostiene todo el texto.
Duele, pero eliges la esperanza como acto de resistencia.