Otra enfermedad

Quizá nos ocurra, como aquel hombre
que acabó vacío de si, sin alma.
Que no pudo vivir los sueños propios
por no enfrentarse jamás con otros.

Qué tristeza debe ser para uno
encontrarse al final sin nada.
Como si fuera de aire, de humo,
toda esa vida que no has vivido.

Como recorrer sin gota de ilusión
la aburrida y eterna carretera.
Como vivir de muerto sin haber nacido.

Solo un pasar sin dejar huellas.
Dejarse arrastrar sin ningún rumbo.
Toda su vida oficio de polichinela.

Sin un calor, sin ningún beso.
Sin provocar un incendio que quemara
los rastrojos para la siguiente siembra.
Vida de conformidad y de aguas quietas.

Le ocurrió que al final, encima,
fue juzgado por un dios colérico
que le pidió una a una las cuentas,
de los besos, de cada caricia perdida.

Luego además ver, que sus alforjas eran,
un profundo abismo y una risa insana
para el nuevo comienzo.

Ah, qué tristeza me embarga
al caer la noche y al despuntar la mañana
cuando a mi mismo me veo.

7 Me gusta

Ese espacio de tiempo, que nos replanteamos mucho. O más allá, la desafinada sinfonía del pesar, por abandono de oportunidad. Bien planteada esta reflexión en tercera persona. Aplausos.

1 me gusta

Muchas gracias por esa reflexión

1 me gusta

Muy lindo. Saludos.

1 me gusta

Es genial ese remate. Recuerdo haberte leído un poema con un final semejante: “Soliloquio”.
Saludos cordiales.

1 me gusta

Muy bonito.

1 me gusta

Muchísimas gracias
Un cordial saludo

Mr gusta jugar con los finales. Muchas gracias.
Saludos cordiales

1 me gusta

Muchas gracias.
Saludos

1 me gusta

Un profundo y muy buen poema mi amigo, abrazos para ti

1 me gusta

Muchísimas gracias, muy amable.
Un cordial abrazo

1 me gusta

Me sentí adentro de un laberinto fortuito intentando salir a punta de cavilaciones . Poderosos versos. Profundos y muy reflexivos. Excelente.

1 me gusta

Muchas gracias. Muchas veces nos ocurre. Un cordial saludo

Muy hermoso, compañero. Saludos.

1 me gusta

Muchísimas gracias Carmen. Un cordial saludo