Ganarás el pan con el sudor de tu frente.
Génesis 3:19
Algún filósofo o Dios,
poco importa quién,
sembró la primera semilla.
El árbol creció
frágil como la felicidad
y frondoso en ignorancia.
Nacieron a la par
la flor y el fruto,
desnudez y desvergüenza.
Pronto llegó el invierno
y rompió las ramas,
arrancó el tronco
y plantó el asfalto.
Pavimentaron la dura rutina
y modernizaron la vida.
Edificaron,
sabiduría y arquitectura,
brotaron la idea y el ladrillo.
Algún empresario o Dios,
poco importa quién,
inventó el primer negocio y dijo:
Ganarás dinero con el tiempo de tus días
y, con lo que te sobre, descansarás.