Noviembre

A veces cuando llovía
las grandes olas de frío que me llegaba
justo en la cara,
me traían tu recuerdo
como un gran golpe de realidad a
mi existencia.

Yo ya andaba solo
por todas partes,
ni las luces de la noche
ni las viejas casas de la ciudad
me mencionaban tu nombre.

A veces las puertas viejas
parecían lapidas de tu cariño.
Ni el viento tenia la misma sonrisa
ya casi, casi, habías desaparecido.

Pero era cuando noviembre llegaba
que regresabas a tus anchas
haciendo eco en toda mi presencia.

Era la tonta brisa de la lluvia
que llegaba a mis pupilas
cuando tu nombre sonaba,
adentro, muy hasta adentro
donde ni yo nunca llego
que apareces,
a veces hermosa
a veces tierna.

Ya ni yo se que siento
con todo esto,
solo se que detesto noviembre
cuando llueve,
cuando la brisa sopla,
cuando apareces.

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