Nombres

Me dice un nombre que no es el suyo,
quizás tampoco conozca su nombre.
Toda la vida llevando un nombre falso,
entregando su cuerpo bajo otro nombre.

Dice llamarse Aurora,
pero en su cuerpo nunca amanece.
Sombras y gárgolas la habitan,
frías monedas son sus manos,
vendedoras de caricias.

Sus senos son montañas abandonadas
donde los venados ya no se asoman.
Sus labios nunca han besado,
solo dejan un sabor a nadie al apartarse.

Me dice un nombre que no es el suyo
y no le importa que yo no tenga nombre,
pero me llama amor,
con la dulzura de su oficio.

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Buen poema!!!

Saludos Víctor Hugo

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@martinrenan24 saludos, gracias por leer