Noches invernales

Entre las paredes despojadas, en suelo gélido yerto,
como dos partisanos en el enemigo trasfondo,
fundidos en abrazo, resguardando el calor,
fuimos dos, sin importar más.

Ella mató el invierno con su desnudez,
insufló viento vital y devolvió sosiego.

Cuando el sol agonizaba y la sombra se cernía,
un nuevo día emergía para nosotros dos.
El roce de labios y manos, superior a todo,
desafiando leyes, contra vaticinios.

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Qué bello poema poetisa.

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Muchas gracias ,Alejandro :sparkling_heart:

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