Emociones íntimas que alimentan el alma del poema y ese sentimiento de soledad y ausencia, que alimenta el tañer del bordón de esa guitarra que llora la pérdida y de la prima que a pesar de todo sustenta una efímera alegría por lo que se ha tenido y ahora se sabe perdido para siempre.
Cuando el amor ya no se puede remediar porque lo ha roto el olvido. El amor es un jardin que pide cuidado diario, sino, se marchita y ya no se puede resucitar. Excelentes versos.