No dejes de sonreir

Veo caras pegadas

a las ventanillas del tren.

Una niña posa su mano

sobre el vapor del frío cristal

a modo de despedida.

Su huella ha quedado prendida

junto a la estela de un corazón,

que en pocos minutos

se evaporará goteando,

como la lluvia

que ya lo empapa todo.

Desde el otro lado,

otra cara acerca los labios

hasta el corazón pintado,

recogiendo con sumo cuidado

una lágrima

en la periferia de su triste sonrisa.

Sin dejar de mirarla,

escribe algo

junto al corazón,

ya marchitado:

No dejes de sonreír

en mis sueños.

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Amargas y triste despedidas, vemos muchas estos días aciagos…
Hermoso poema, Carmen.:rose::rose::kissing_heart::kissing_heart:

Gracias María! :kissing_heart::kissing_heart:

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