Nadie ve

En la calle es la hora de lo real,
los pies se llenan de sombras
y pocos ojos son un gesto transparente,
no se ve quién cuida del futuro.

En la calle es la hora de la verdad
las manos que tocan el aire
y pocos latidos se oyen sin mirar dentro,
no se ve quién devuelve futuro.