Mucho da que pensar

Si mi alma a la muerte evoca
a su conciencia recurre,
quien sabe si es que se aburre
que ilusión le queda poca.
Quizás volviéndose loca
falta de fe se tortura
indecisa e insegura
de la instrucción recibida,
cuando amargándose en vida
pasando esté la factura.

Que es tiempo para empezar
a plantearse el futuro,
que viéndolo tan oscuro
mucho da ya que pensar.
Pues a punto de estallar
parece que esté el planeta
y si nadie lo respeta
nos llegará el agua al cuello,
dejándonos sin resuello
que las clavijas aprieta.

Por eso con dignidad
mantengo mi compostura,
que siendo mi edad madura
adoro la soledad.
Ya sé que la santidad
en mis cálculos no entra
porque si va y me descentra
salgo igual por peteneras,
que ni siquiera en galeras
meditando se me encuentra.

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