Mariposa hambrienta

La hambrienta mariposa
felaba al tulipán erguido
y descapullando la palpitante piedra rubiácea
que corona el ápice
se amamanta de las leches de una oculta galaxia reprimida
como si estuviese bebiendo agua
de la U invertida
en una intermitente fuente.

Se le adolora entonces
el placer en el rostro
del hombre-tierra
ajardinerado en flor bermeja.

Por fin
había diseminado sus semillas líquidas
como aquellos corales del vasto Pacífico
cuando
bajo el clarol del plenilunio
derraman sus estáticas orgías
de óvulos, que en miríadas, van a la deriva
perdiéndose
entre la fertilizante niebla
que las enlechece.-

Chane García.
@ ChaneGarcia.

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La hermosura reproductiva de la naturaleza en esa necesaria simbiosis entre polinizador y polinizada

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