Los recuerdos.
Calla la piel mientras la noche habla…
En esta habitación en penumbras,
mil sombras esquivas vagan.
Siluetas de noches antiguas mueren de olvido sobre la cama fría.
Tu aroma que aún es dueño de este cuarto se retuerce por las noche de nostalgia.
El cielo que alcanzamos con suspiros ya es sepulcro de pasiones y promesas.
Los recuerdos son verdugos que a diario me persiguen.
Insisten,
me atrapan,
me matan,
no muero.
Son mi infierno, mi condena y me traen la agonía de extrañar lo que no fue.
Es el pasado que se adueñó de los recuerdos.
Es tu ausencia que los atropella .
Son los recuerdos que vacían al olvido.
Es mi tristeza la que amordaza a la locura su grito ahogado de delirio.
Es tu sonrisa que indomable me atraviesa.


