LLENANDO EL VACÍO
Las lágrimas cayeron
desprendidas de mis ojos;
abriendo la llave en los tuyos,
gota a gota se mezclaron.
Las palabras cesaron
y con un beso
que acertaste en mis labios
dimos paso hacia el misterio,
descubriendo otra galaxia
en lo más profundo de nuestro ser.
¿Quién diría que un sollozo
anteceda a la alegría?
Pero ahí estabas tú
tan dispuesta y entregada;
y yo contigo
por debajo de tu torre de Eiffel,
sin ser francés reconocí
el lenguaje del amor.
Levanté mi vista al cielo
dibujado en tu figura
y subí por el sendero
de los prados de tu pecho;
tus caricias exquisitas
me quitaron el despecho
y mis brazos te elevaron
por el aire en pleno vuelo.
David Contreras
Valencia, Venezuela
(26-04-21)
Pintura: Torre Eiffel con árboles - Guggenheim Bilbao


