El plano del laberinto siempre ha estado al alcance
de tu vista, del interés por descifrarlo.
Pero apostaste al hilo de Ariadna, a la voz
con la que, desde el centro del laberinto,
traté de guiarte.
Hoy corto el hilo y enmudezco.
Si me quieres encontrar
aprende el camino, tiéntame a responder
a la sinceridad de tu llamado. Descubre
los minúsculos guijarros que dejé por si algún día
llegas a comprender dónde te llevan.
Ahh un laberinto muy tentador lo que pintan tus versos!!!, con ese “querer encontrar” si de verdad se quiere encontrar, el verbo “querer” siempre contiene mucha fuerza y voluntad, poeta!!!
Que esa maraña de caminos confusos en su mayoría pero entre ellos uno cierto, revele la voluntad de un amor honesto y sin dobleces ni velos. Bravo, amigo.
Precioso poema con esa referencia al mito,ya universal, de Teseo y Ariadna…
Muy bonito! Me gustaron esos guijarros que dejaste en el camino…
Saludos, Noel!
Muchas gracias, @mariaprieto, por tus siempre amables comentarios. Esos guijarros que necesitan a veces saber leerse. Cuántos de ellos no hemos ido dejando en el camino