Aunque soy
la galaxia mayor
de tu universo corporal,
y es mi química
de amorosos átomos
la que hace palpitar
tu corazón;
tus despistados sentidos,
tu indiferencia,
tu menosprecio,
tu dispendio y tu
derroche
no se dignan
apreciar lo excelso
de mi valor.
Sé que mi ausencia
es cada vez
más notoria.
Mis visitas son
menos frecuentes.
Quizá me empieces
a extrañar.
Recordar como acariciaba
tu cuerpo,
con frescura sensual,
día con día.
Como le daba
a tu entorno
y tu porte
una distinguida
presencia.
Por eso te ruego
y te imploro
que cuando me tengas
a tu lado,
ámame, quiéreme,
cuídame.
No me desprecies.
Que yo se
apagar
el calor de tu ser.
Que mis humectantes
labios hagan
más terso
el cutis de tu rostro.
Que mis cristalinas
caricias regalen
alegría a tu
existencia.
Que mis copiosas
bendiciones
conviertan tu fe
en esperanza.
Si no me prodigas
amor ahora,
tal vez;
nunca más
volveré
a ser la misma.
Autor: Profr Mucio Nacud Juárez
(DR.) Julio 29 de 2022
Gracias, querida María. Me alegra que haya sido de tu agrado esta voz angustiada de la gota de agua. Cada que cae grita su pesar.
Aprecio tu visita y tu lindo comentario.
Abrazos cariñosos
Gracias, querida Sinmi.
Me complace que te haya gustado “La voz de una gota de agua angustiada”
A medida que van cayendo van gritando su angustia.
Aprecio tu compañía y tu motivante apreciación.
Abrazos cariñosos
Hermosos versos, llenos de sentimiento y pasión. Un gusto leerte, poeta.
“Quizá me empieces
a extrañar.
Recordar como acariciaba
tu cuerpo,
con frescura sensual,
día con día.
Como le daba
a tu entorno
y tu porte
una distinguida
presencia.”