Muere la tarde cuando el sol se abriga
cansado de sudar en el verano,
y laboriosa volverá la hormiga
hasta su cueva con un leve grano.
Por culpa del calor y la fatiga
el grillo se ha dormido más temprano
y huésped en el tallo de una ortiga
zumba el mosquito su trompeta en vano.
Para cambiar de cama con sigilo
de la punta del árbol hasta el suelo
se descuelga la araña por el hilo.
La alondra vuela bajo y bajo el cielo
vuelve el gorrión a su tejar tranquilo
y al viejo tronco volverá el mochuelo.
PepeSori
SafeCreative