La sombra del callar

La sombra del callar nos amenaza
al quedar sin ninguna compañía,
cebo que el mismo diablo nos daría
una vez nos sorprenda sin coraza.

Quién sabe si de ángel de disfraza
cuando de las promesas no se fía,
si toda una fortuna gastaría
sólo por el placer de darnos caza.

Que confesarnos no nos lleve al huerto
y firmes nos mantenga con cautela
por si saltara sin control la liebre,

pues queriendo llegar hoy a buen puerto
bien hartos ya del cuento de la abuela
mal me suena que el tino se nos quiebre.

2 Me gusta