La rutina

Lavó los platos. Hizo la cena.
Durmió a los niños y se acostó.
El se le acerca y ella se entrega.
Y sin caricias le hace el amor.

De nuevo al alba con las tareas.
El al trabajo, ella a la casa.
Que si las compras, que la limpieza.
Así las horas lentas se pasan.

Y ya más tarde que si a la escuela.
Trae a los niños y a la cocina.
Que si la ropa, que los problemas.
Así sus días son la rutina.

¿Ha dónde a huido? ¿Por qué se fue?
Aquel romance de enamorados.
Aquellas risas que hubo ayer.
¡Hay que buscarlos! ¡Hay que buscarlos!
¡Que todo aquello vuelva a nacer!

2 Me gusta

Siempre! La rutina puede ser una muerte lenta y agónica. Me ha gustado el poema! Abrazo!

Gracias por el tiempo de leerlo y comentar.
Así es la rutina.
Saludos

La rutina apoderándose de todo… Es triste y muy real.

Bellos versos. Un placer su lectura.

Lo agradezco mucho.
Saludos