La rueda

Hay que ganarse la vida,
me dijeron siendo niña,
porque con nada naces
y a todo aspiras.
Mas nada llega
y la frustración vuelve pequeño
al que el horizonte atisba
alargándose en la lontananza.

La rueda gira y gira,
nunca cesa
y tú, centrifugado y triste
corres por tu vida
con todas tus fuerzas
sin moverte un ápice del sitio.

Ya grisean los días,
y en tus cumbres, las canas,
mas esperas una señal,
un hálito de vida,
un relámpago,
una bofetada de esperanza
(la última, la definitiva).

¡Despierta!

Pero no duermes,
sólo ruedas con los ojos cerrados…

Te detienes.

Caminas apenas unos pasos,
un puñal de luz te atraviesa
al cruzar los límites de tu celda;
intacta tu alma,
destrozadas tus piernas…

¿Ya me he ganado la vida?
te atreves a preguntar,
tu sonrisa es triste
pero preñada de bondad.
¿Ya puedo marcharme?

Sí -te dicen- ¡Felicidades!
ya puedes morir en paz.

Solo entonces,
la rueda detiene su girar,
un instante apenas,
lo que tarda uno en irse,
nada más…

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Muy buenos y expresivos tus versos girando alrededor de esta rueda a veces costosa que llamamos vida, poeta!!! :kissing_heart::kissing_heart:

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Qué imagen!!! Grande! :hugs: :hugs: :heart: :heart:!!

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Muchas gracias, poeta! :heart: Rueda implacable en la que giramos, pero que a veces nos deja ratitos para soñar…

Rodando y rodando, incluso dormidos no podemos parar… Grande tú, Marta :heart:

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¡Qué maravilla! :writing_hand:

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Aquí lo dices todo, Noelia! :hugs: :heart:

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ups! he citado mal, pero bien va ese besito de @Minada
Quería citar el final de tu poema,

Así, nada más. Brillante! :hugs: :hugs:

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:heart: Nos vamos sin hacer ruido y me hierve la sangre.

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Gracias por apreciarlo :hugs:

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