La niña que pintaba corazones rojos

Aún se recuerda a aquella niña
a la que le encantaba pintar
corazones rojos allí por donde iba:
en las paredes solitarias,
en los cuadernos de la escuela,
en las hojas de los árboles,
en las esquinas oscuras de la calle,
en los juguetes abandonados,
en los barandales de las escaleras,
en la palma de la mano,
en la arena de la playa…
y en miles de sitios más.
Un día, de regreso a casa,
se encontró con una mujer
que tenía una expresión muy triste en su rostro
y le pintó un corazón rojo muy bonito
en su mejilla izquierda.
En un instante, el rostro de la mujer
se encendió de rubor y apareció la sonrisa.
Y desde entonces no deja de sonreír,
tanto que hasta sus amigas
están intrigadas por el cambio.
Y lo más asombroso de todo
es que no para de pintar corazones rojos
por donde quiera que va.

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No sé por qué me vino a la memoria la canción de Los Prisioneros de Chile “Corazones Rojos”

Aquí, se siente los ánimos que hacen volar en un mundo de verdad.

Me ha gustado!!!

Saludos, Francisco.

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Bonito poema, lleno de vida…:heart:
Buen día, Paco!:blue_heart:

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Un poema muy diferente a tus habituales …otra concepción, forma de iluminar la existencia.

Me ha gustado.

Saludos

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muy bonito, Paco. Saludos y buen día

Un poema en el que celebras la bondad y la capacidad de transformar vidas con pequeños gestos de amor.

Versos que irradian esperanza y alegría contagiosa.

Precioso y esperanzador. Saludos compañero!

Muchas gracias por tus bonitas palabras, Martín!! Me agrada que te haya gustado… :sunny: :sunny: :herb:
Un abrazo

Muchas gracias!! Gracias por apreciarlo…
Disculpa la tardanza.

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Pero qué maravilla!!! :clap: :clap: :clap: :heart:!

Muchas gracias!! Gracias por apreciarlo…
Disculpa la tardanza.

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Muchas gracias, Pedro!! Gracias por apreciarlo… Siempre tan amable…
Disculpa la tardanza.
Un saludo

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