La llave y la rendija

Tenía una llave funcional, sólo con asomarla a la rendija, hasta en medio de la más oscura condena la puerta se abría.

Tenía una llave funcional, sólo con mostrarla a la rendija, hasta en medio de la más penosa penumbra la puerta se abría.

Tenía una llave funcional, sólo con ensenarla a la rendija, hasta en medio de la más confusa postración la puerta se abría.

Tengo una llave disfuncional enquistada a mis manos escurridizas, ni siquiera con asomarla, mostrarla o enseñarla la puerta se abre.

Necesito recuperar la autenticidad de mi llave para poder oxigenarme y liberarme de todo este tiempo sumergido en la profundidad de mi viciado desaliento…

¡He extraviado la cerradura de mi llave ¡

Está

obstruida

la

rendija

de

mi

destino.

¿Quién envició mi llave?

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Qué forcejeo para finalizar el poema, espero que hayas podido abrir esa puerta, no es agradable quedarse a la intemperie por culpa de una llave sin dientes. Un saludo!!

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Hermosas letras, amigo. ¡Saludos! :slightly_smiling_face:

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Ah que metafórico el mensaje de este ingenioso poema. Felicidades @gollolara. Abrazo

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Agradecido poeta por su comentario.

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Gracias hermano.Feliz Lunes.

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Ciertamente no lo es. Agradecido por pasarte por aquí y dejar tan acertada apreciación. Feliz Lunes.

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Buen poema!! Muchas veces extraviamos esa llave…
Gran metáfora la que utilizaste!
Abrazos, José.

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Gracias María.!!Gracias por detenerte y dejarme tan chévere apreciación.

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Curioso y bello poema, además de lleno de sentimiento.
Un abrazo, amiga