La herida
Mi herida: un pozo árido
donde el dolor se hunde, sin eco.
No brota sangre:
solo sombras que se alargan
y envuelven a quien se inclina.
Hoy acerqué el oído al fondo.
Y habló.
Una voz dijo mi nombre de niño.
Otra confesó lo que no he perdonado.
Y otra dijo: cuándo volverás.
Mi herida es un hueco que nadie llena.
Y, en su vacío,
también soy dios,
—también soy el que escucha.
Bienvenido a Poémame.
¡Saludos!
Sé bienvenido, compañero.
Un saludo, Edgard!
Agradezco su atención.
Agradezco su atención. Por acá estaré pendiente del foro.
¡Qué poema tan profundo! Me impactó mucho la imagen del ‘pozo árido’ y ese giro final donde el vacío se convierte en un espacio de revelación y divinidad. Tienes una voz poética muy clara y conmovedora. ¡Felicidades por lograr algo tan potente!
Gracias por su lectura.
Me alegra que la imagen del pozo haya encontrado eco; en ese descenso estaba la intención del poema.
Apreciado Edgart: Deseaba mucho leer algo tuyo, pero la espera valió la pena. La profundidad de tu escrito me ha llegado al alma y sabes, duele bonito
Gracias por la espera y por la lectura.
Si algo de ese dolor logra encontrar un lugar en quien lee, entonces el poema ha cumplido su camino.
Wow, magnífico, muy bien logrado, es atrapante, nos hace sentir esa herida que todos llevamos dentro y que no queremos escuchar. Tú, con tus versos, la escuchas y sanas ese niño herido que se esconde tras las fibras del alma. Me encantó leerte, saludos cordiales.
Gracias por tu lectura.
Si el poema logra acercarnos a esa herida que evitamos, entonces ha cumplido su propósito.
Estimado Edgart: Tu poema ha cumplido su camino y sabes, he hecho de ese dolor como algo mío. Un abrazo muy fuerte.
Gracias por tu lectura y por hacerlo tuyo.
Ahí es donde el poema deja de ser solo mío.
Solo el que se escucha encuentra la forma de calmar su dolor.
Muy bueno ![]()
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Gracias por tu lectura.
Escucharse es, al menos, un comienzo.