La güira bajo el brazo (fragmento de: Y los músicos llegaron tarde)

—¡Organícense sin mí, voy a poner por un tiempo la güira en reposo, busquen a otro que conecte los micrófonos y que haga coros de falsete!—les dije rotundamente a los muchachos después del ensayo.
—¿Tu ta bravo por alguna cosa mi sangre? — rompió el breve silencio el Pocho Cochimbo un poco perturbado por el anuncio de mi retiro.
—No mi pana— respondí para borrar el sentimiento de culpa en el mulato, hacía poco tiempo que él, me había desplazado como bongocero en la banda de sonidos
tropicales
Expliqué en voz alta (para que los demás escucharan), que una urgencia demandaba mi atención fuera de este lugar y de la música.
El pocho sonrió con una sonrisa de mucho tabaco a la vez que me extendió su manota áspera y cálida de sinceridad.
—Te van a extrañar los bailadores— dijo después Añez (el director).
Imaginé que no halló otra cosa que decir y dijo esto con el fin de disimular su contentura por deshacerse sin conflicto de un músico mediocre, que ninguno en la banda merecía; acto seguido hubo risas, apretones de manos y abrazos.
A ninguno dije que mi viaje no tenía regreso, tampoco dije a dónde, ni cuando me iba.
Los músicos mienten cuando se van a la orquesta de enfrente, por eso no hubo indagaciones y si muchas sospechas y conjeturas. Salí con la güira bajo el brazo y el corazón cuadriculado en mil pedazos por dejar una pasión a la que jamás tendría ocasión de volver.

19 Me gusta

Que buen relato.

Es una historia que se repite mil veces, la de no hacer a su tiempo aquello que nos apasiona, aquello que en realidad queremos ser. Muchas veces influye en nuestras decisiones el dejar de lado cosas importantes para nosotros, nuestro entorno, nuestros padres, nuestras urgencias del vivir, nuestras inseguridades.

Este párrafo dice mucho en esta historia. Cosas que equivocadamente creemos que nos hacen tomar decisiones incorrectas, en vez de buscar la manera de mejorar lo que creemos que está mal.
Debo decirte que me encantó esa manera coloquial de relatar éste acontecer (ficticio o real), en realidad no importa, importa el trasfondo genial que describes.
De más está decirte que me encantó. Siempre deja alguna enseñanza lo que nos muestras.
Tqm
PD: no sé si este relato tiene una segunda parte, pero no está demás pensar en una.

2 Me gusta

estimado amigo poeta, que ameno relato, con muchos regionalismos tan interesantes y entrenidos de leer !

y sí es ese el mensaje? alguien que está abandonado una pasión por ‘x’ o ‘y’ motivo?

3 Me gusta

Uff que relato más intenso y agridulce amigo, lleno de silencios, de sospechas y de miradas, muy bueno todo su desarrollo y magnífico desenlace, a veces la vida nos hace irnos de puntillas a veces con el corazón helado y otras, jjj deseando!! Abrazos!!!:clap::clap:

3 Me gusta

Gracias por leer, me fui pa cayo arenas, «con la güira é yapo a cantar de veras », gracias por.ese estimulante comentario que dejas en cada visita. Tqm

2 Me gusta

Oh!! siempre con tus escritos eres tan cercano… Me parece un relato tan real como la vida misma. Me ha encantado como has metido al mulato con el acento y su deje…
Precioso relato . Un abrazo

3 Me gusta

Muchas gracias distinguido poeta por acercarse voluntariamente al ultimo ensayo de la banda de sonidos tropicales del tuy, los chismosos del barrio donde vivía dijeron que después de mi partida la banda sonó mejor que nunca; no me enojé porque la pasantía me sirvió para escribir un cuento largo llamado “Y los músicos llegaron tarde” este es un fragmento de ese cuento. Saludos y gracias de nuevo.

3 Me gusta

“silencios, sospechas y miradas” en esas tres palabras se resume el ambiente en la banda de sonidos tropicales del tuy, no éramos rivales ni enemigos, éramos solidarios y amigos, pero la musca como la poesia, tiene reglas estrictas y si te saltas una sola, derrumbas al conjunto entero, por eso la angustia que vivía en cada toque,; recuerdo a Príncipe (el conguero), que me miraba mientras yo tocaba el bongó , y si yo iba muy rápido me decia—Va zumbao, va zumbao — y si yo tocaba muy lento me decía —muy achantao…muy achantao—. Hasta que llegó el Pocho cochimbo (Ronny Guevara era su nombre) y se hizo cargo del bongó. Gracias por venir @Minada . Saludos.

2 Me gusta

Que buena historia @ludico1964
Me quedé con ganas de seguir explorando en tus renglones.

2 Me gusta

Yo me quedo con ganas de más :wink:
Me ha encantado :clap:

2 Me gusta

¡¡¡Jacarandozo relato…!!!
Lo he disfrutado a golpe de tambor, guiro y bongó…
¡Porrón-porrón-pan-pan-paralapipa!
¡Y que te quiten lo bailao…!
Muy buen y sabroso relato, lo reitero.
Abrazos con felicitaciones.

1 me gusta

Gran relato. Lleno de matices y de un rico vocabulario que engrandece tus letras.
Un abrazo y bonito día, @ludico1964

2 Me gusta

Muy bueno tu relato!! A veces es necesario abandonar una pasión, que con el tiempo se va deteriorando, antes de que vaya a peor…
Tiene también un trasfondo amargo…como todo lo querido y que luego, dejamos atrás.
Un abrazo, Ludico!

2 Me gusta

“ya te lo decía yo, sube la marea, voy pa cayo arena de cualquier manera” tu hija dice que es tu soundtrack cuando manejas jajaja

1 me gusta

Muchas Gracias Jorge por presentarse en este ultimo ensayo ; sucedió que mi padre no estaba muy contento con mi incursión en la Guaracha, porque los músicos guaracheros que él conocía , al trabajar por las noches, pasaban parte del día en las plazas publicas conversando y pidiendo cigarrillos a los transeúntes, además el entorno en los clubes era un cultivadero de vicios de todas clases (así lo veía él) ; esos fueron los motivos reales de la misteriosa partida. Gracias por su lectura primo @Ve54 .Saludos.

2 Me gusta

Muchas Gracias Wallacegere por escuchar esta güira muda, que tocaba un bailarín estático que desafinaba en los coros de una banda marginal de alguna región desafortunada del trópico. Gracias por tu atenta lectura.

2 Me gusta

Amigo @Saltamontes , me contenta verlo en este ensayo de la bstt; su original comentario me recordó aquel tema legendario compuesto por Chano Pozo.

«De los negros de la habana
yo soy el negro mas guapetón
yo soy el mas cumbanchero
que se pasea por el malecón.
Las negras se vuelven locas
con este ritmo para gozar.
Porque dicen que yo tengo
Param pampampampampam»

Gracias por su visita amigo.

2 Me gusta

Muchas gracias @marttucca, bonito también que me acompañes en este coro de falsete, que irrumpe sin descifrar el universo. Gracias Martu.

1 me gusta

Gracias @mariaprieto , que lindo que lo hayas leído y que descifraras las razones de fuerza detrás de la Güira. Al destino no se le debe hacer trampas porque él, tiene sus propias emboscadas que es necesario esquivar a tiempo para no morir en el ensayo.
Reciproco el abrazo con los dos brazos y mucho cariño.

3 Me gusta

Las gracias a tí, @ludico1964 , por el relato y ahora por recordarme a Chano Pozo, quién sabía ““Por qué Malanga murio””
Mi abuelo por parte de madre murió a los 115 años de edad… y yo recuerdo solo el comienzo, pero el decía que el primer SON, aunque no registrado como tal, se llamó: TREPATE SIMONA… y comenzaba así:
Trepate Simona
Te veré…
Tirame el manguito
Te veré…

…Y de la continuación no me acuerdo, pero era un son muy sugerente y divertido.
Te reitero la admiración y el abrazo

2 Me gusta