La fotografía del presente

Dejé de oír
el suspiro de las estrellas
que me alumbraron como peregrino.
Por mucho que me duela debo admitir
que otras dejaron huellas
pero tu ausencia un camino.

La mala suerte es tener los labios heridos
y que te bese el asedio.
Al corazón que le diagnostican olvido
sabe que no tiene remedio.

Ni siquiera el mármol puede grabar a fuego,
como lo hace mi mente.
Ya no sueño con un futuro mejor
sino con un pasado diferente.

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Aclaración :este poema fue publicado en el viejo poémame. Saludos.

Precioso compañero. :clap::clap::clap::clap:

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Esos versos potencian todavía más este gran poema.
Me ha gustado mucho, Martín.
Un abrazo :hugs:.

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Muchas gracias por tu lectura y comentario, Marttucca. Te mando un abrazo grande.

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Fue importante que te gustara, Wallacegere. Sos generosa con tu lectura y comentario. Te mando un abrazo grande.

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Me gustaron mucho esos versos que amarillean de cierta nostalgia.
Hermoso poema, amigo. Abrazos, Martín. :heart_eyes::rose:

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Muchísimas gracias por tus palabras, querida amiga. Siempre es un placer tu comentario. Te mando un abrazo grande.

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Muchas gracias por tu lectura y comentario, Magdalena. Te mando un abrazo.

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