Ahí está el bisabuelo
que en generación alta
como tal no le falta
la fortuna del cielo.
Un bisnieto le asalta
la nieve de su pelo
y de afecto la esmalta.
Él también agradece
tener dos bisnietitas,
zumbido de abejitas
del huerto que florece
y en la vaina de habitas
que en cada niña crece
saltan las semillitas
que la vida le ofrece.
Morena la primera
de aptitudes divinas
imita a bailarinas
decidida y cañera
y si tu no lo adivinas
es la cuatroañera
de costumbres latinas.
Y la otra más pequeña
cantante de letrilla
la dulce maravilla
de la cuenta te enseña.
Su canción es sencilla
del escenario dueña
y el sol que en el brilla.