La estación de los frutos

La estación de los frutos:
En otoño, hay tantas cosas que podrían traernos al convento…

De rafia, un cesto de frutas rubicundas, o una hermosa caja con lazo atestada de semillas-cerebro, incluso, un ramo de flores mustias membranadamente translúcidas por la amarillenta languidez del Sol que las enferma; o turrones de panales, colmadas de mieles rotundas, maduradas por la sedimentación de los cristales glúcidos. En otoño, los grifos naturales se apagan al cerrarse, y los caudales menguan, antes de que nos llegue la resplandeciente insipidez aséptica de la nieve cortante, con sus hexagonales copos de afilada escarcha, cual gélido bisturí, que lo rasa todo.-

Chane García.

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