La Enfermera y Yo

Al salir encaminadas hacia una nueva aventura,

La tierra desplomándose entre las llantas en las tinieblas,

La luna nos sonreía al alumbrar nuestro camino,

El fuerte viento frío que nos hacían cosquillas en los brazos y los árboles que aparentaban

riéndose de nosotras,

Nos encaminábamos a un lugar lejano no reconocido pero familiar para mi,

Al llegar al tope de la montaña,

Nos miramos una a la otra en espanto al ver el atardecer,

  • ¿Pero, no era la noche? - Le preguntaba a la enfermera.

Fue en ese momento en que le miré la cara a la enfermera … ya no era la misma persona

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