La curva de tu cara (un viaje en metro)

L1 Espanya

Soy orden, tiempo disecado y confinado. Ponme el rostro que tú quieras, ese soy yo para ti: un recuerdo en una hoja de papel. Intercambiamos miradas. A veces con aprobación, otras con disgusto. No te engañes, eres mientras estés frente a mí.

Sigo aquí y en tu memoria siempre que note el roce de la yema de tus dedos. Incluso si el túnel oculta las líneas de mis manos, tú sigues ahí sujetándome. Insegura ante la soledad de este confinamiento. Todo se confunde en cuanto me abres y me lees. No lo niegues, buscas el sabor de estos momentos, reflejo de una sombra del presente y un sueño del pasado.

L1 Rocafort

A veces quieres tocar la inmortalidad a través de mis páginas, dejando que anochezca sin encender la luz. Sin vernos, solo tacto. Noto tus uñas clavadas en mi espalda en un éxtasis que cercena y vuelve a cercenar tu deseo entre mis palabras.

Mírate en ese espejo desde donde los invisibles nos ven, y observa cómo desfiguras mi rostro interlineal entre arrugas de palabras apretadas en tu mano, mientras te clavas las uñas. Intensidad erótica que temo.

Existe un lugar donde siempre somos quienes hemos querido ser. Cierras mis ojos, tú me ves, no me lees, yo ciego. Durante un segundo o acaso menos has dejado de existir y no lo sabías. Morir es fácil con los ojos cerrados, a veces vivir también.

L1 Urgell

Siento el frescor de tu sombra y la calidez de tus dedos en mi cutis. Noto las indescriptibles arrugas y surcos de tu piel. Volvemos a estar juntos y confinados en el vagón. No llores, sigo aquí, a tu lado, mojado entre tus dedos.

Sola en el vagón. Hoy no hay nadie en ti, solo la lucecita intermitente que indica Universitat detrás de tu rostro. Las yemas de tus dedos están agitadas, frías, inmersas en un sueño no soñado. Hoy simulas que eres alguien que no eres, para que no descubra tu condición de nadie. Incluso yo simulo ser el libro que aparentas leer. Soy lo que no soy a tu lado: alguien, muchos y nadie a la vez.

L1 Universitat

Solo una parada y llegamos al final. Te miro desde la esquina de la página antes de que la dobles. Te diré adiós, pero no te darás cuenta. No me verás y me dejarás en tu memoria.

Por extraña que pueda llegar a ser mi muerte, renaceré entre mis propias cenizas y seguiré ahí, en tu recuerdo. A mí me basta con ser el que soy y no quiero ser otro.

Desde el crepúsculo del día hasta el crepúsculo de la noche te espero. Espero tu mirada, tu caricia. Algo en mí se rebela cuando no me lees y me olvidas. Contigo pierdo el infinito. ¡Ábreme, desdóblame! Yo vivo y seguiré viviendo en tu memoria desde el momento en que me elegiste.

L1 Catalunya

¿Sabes por qué te necesito? Soy un cúmulo de palabras desprovistas de pensamiento sin ti, una sombra. Tú vives y no me dejas vivir. Tus horas de lectura entre mis líneas no me pueden salvar. Me has destinado a perderme, quizás algún instante de mí pueda sobrevivir en ti, sin que tú lo sepas. Mi vida se borra, empieza a ser olvido y ya no distingo entre tú y yo.

Hemos llegado a la última página, laberinto de líneas cuyo único objetivo en estos momentos, lo confieso, ha sido intentar ver la curva más linda de tu cara tras esa mascarilla: tu sonrisa.

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Atrapante.Cercano,tangible y sublime a la vez.
Gracias por compartirnos excelsa pluma @jregojo. Un saludo.

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WoW Direct que maravilla leerte en “trayecto largo” !!!

Me ha encantado , una maravilla .bravísimo :wine_glass:

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Gracias por tus comentarios. Me sonrojan. Un saludo.

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Gracias Rebeca. Un honor recibir un ‘bravísimo’ tuyo.

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Un maravilloso viaje poético…

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Gracias Fran

En la próxima ocasión recorre una linea más larga para que podamos disfrutar de la complicidad, de esa intimidad leía entre líneas que casi da pudor confesar…

Que decir…
Un saludo.
Andrés.

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Jajajaja muy bueno ese comentario.
Un saludo
JL

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