Karma

A veces nos sorprendemos

de lo que en la vida nos pasa.

Nos frustramos y no lo entendemos,

¡culpando al amigo karma!

Pero un día llega una persona,

una imagen o una palabra;

y descubres que era fácil

solucionar la encrucijada.

Dejar ir, dejar fluir.

No juzgar, aceptar.

Son las cuatro variables

que te van a transformar.

Disfruta, sé feliz.

Es muy fácil decirlo.

Cuesta una vida conseguirlo.

Además, necesitarás sentirlo.

Háblate a ti mismo

como si hablaras a ese amigo

que se encuentra perdido.

Y te salvarás del abismo.

Y sabrás que has renacido.

En paz contigo mismo.

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