Hay un juego nuevo
entre los ángulos
que nos desluce
en sombras nacaradas.
Somos barro de dioses,
un amanecer pactado
entre génesis estériles.
Proyectamos nuevos dédalos
para ciegos que nos perfilan
en las piedras inmemoriales
del confortante fracaso.
El juego no termina
hasta que fenezca de abulia
el último sol.
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El poema en sí me encanta, pero la segunda estrofa es poderosa y me quedo con ella, le da una fuerza y una estructura impresionante.
Grato leerte😏
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Totalmente de acuerdo, seguimos en el juego !!!
Muy bueno !!!
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osvid
5
Buen poema, siempre nos quedará algo que ver!
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Mil gracias Osvid, por tu amable comentario. Un abrazo.
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