Escribí un poema con jazmines
bajo la sombra;
de un árbol sin ramas,
bajo la sombra;
de las alas de las luciérnagas,
mi insomnio desnudo…
bebíendo una copa de roció.
La luna;
le hace frente a mi cama,
el frió;
profundo tejiendo mi almohada,
mi discurso dentro de una capsula,
el ilusionista me medicaba.
Mi oráculo enmudece,
mi memoria envejece,
el combustible de mi farándula
una amnesia huérfana.
Un cero escrito con rosas…
dentro de un siglo incógnito,
dentro de un letargo sin segundos,
un telón sin raíces
anhela tus labios con sudor a delirio.