Donde unos vieron paz,
otros, un auténtico calvario.
¿Cómo hablar de una sola historia
cuando hubo miles calladas,
a golpe de balas,
y escondidas en las cunetas?
Ahora,
tal vez sea el momento de coger lápiz y papel,
y comenzar a escribir de nuevo,
—juntos—
el futuro que nos depara.
Hemos abierto las tapas del libro,
prosigamos sacando a la luz todos esos personajes enterrados.


