Genil

Dolor que se conjuga en un alarde
de íntima y recoleta catarata,
ribazo que se inunda con la plata
podrida de la espuma en esta tarde

perfecta donde llora un ave que arde,
dulcísima, en la cima donde data
el tiempo la certeza que desata
la nada dolorosa y la cobarde

ceniza que una lágrima produce.
Tormenta y desconsuelo se introduce
en cántico de pájaros sagrados,

en frágiles libélulas silentes
danzando, soñolientas y dolientes,
entre árboles y gritos derramados.

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Hermosa manera de versar, poeta. Un gusto visitar sus letras.

“Dolor que se conjuga en un alarde
de íntima y recoleta catarata,
ribazo que se inunda con la plata
podrida de la espuma en esta tarde”

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Se nota que eres granaíno! Tienes el paisaje y de quién aprender…
Bello soneto este también!:rose::rose:
Un saludo, compañero.

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Gracias. Me alegro de que te haya gustado.

Gracias por tus palabras. Andaluz hasta el final.

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