Fluyen los eones

Puñado de polvo,
remontando el aire
creando torbellinos,
donde no va nadie.

Asentando en pasos,
que no ven las botas,
ciudades desérticas
con ventanas rotas.

Arreboles bellos
regalan los cielos
colchones de hojas
cubren ya los suelos.

Minutos se mezclan,
fundiéndose en horas
agolpando meses,
siglo a siglo a solas.

Se erosiona el mismo
transcurrir del viento.
Mueren los relojes,
se desecha el tiempo.

Fluyen los eones,
ya no hay estaciones.
Rocas apilándose
en todos los rincones.

Encauzando eventos,
llega ya su tiempo.
Un resplandor rojo
engulle los cielos.

Un tronar de dedos
e invade el sosiego,
cesación de eventos:
pequeños o inmensos.

Los átomos vuelan,
los atrapa el viento.
La chispa de un mundo
refulge de nuevo.

Raudales retornan
crepitan los fuegos

Renacemos hoy;
moriremos luego.

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Qué preciosos versos del ir y venir cíclico de la vida y la creación!
Un gusto leerte, @Jmecheverri; saludos poéticos!!