Febrero 30

El mundo debería ser un lugar lleno de amor,
Una tarjeta de San Valentín,
Un domingo de doscientas horas,
De charlas, de bromas,
Un espacio sin esquinas,
De chocolate caliente,
De mundiales continuos,
De batallas de albardia,
Donde el viento murmurará:
No marchéis sin resarcir el daño causado,
Sin mostrarle a cada uno de tus hermanos,
La forma bestial en que les has amado,
Sin comerte tus sueños,
Cómo víspera a los Reyes Magos.

Donde el sol cobijará
Cómo ese viejo chal de la abuela,
Dónde las cosas fuesen tan serias,
Cómo elegir otro juego de mesa,
Y las monedas solo sirvieran
Para llenar las fuentes de tanto deseo;
De tráficos infinitos de risas,
De caminatas hacia los volcanes,
De prohibiciones por quedarnos
Con el enfermizo veneno por dentro,
De más sorpresas al mirar el cielo,
De dulces palabras y tiernos abrazos,
De menos Biblias y más Kamasutras,
De heridas en la ropa de helado,
De dejar que se acerquen las estrellas a escucharnos cantar,
Cuando también llora el mar a la plenitud,
De bellas sirenas y diosas de sal,
De descansos en hamacas,
Y de bailes prolongados…

Sabes bien, que cometemos el mismo pecado,
Que el orgullo no sirve de nada,
Que liberar está en perdonarnos,
El mundo debería ser,
Un vasto espacio rebosante de amor,
Unas manos que curan,
Una madre que enseña,
La sopa en la mesa,
La felicidad como locura contagiosa;
Pero el rededor,
No es mío, es de ellos,
Y no es de lucecitas o fantasías,
Suena tantas veces a rabia,
A mundano,
A un malechor que quiere tocarme,
Desquiciar mis filtros;
¡Yo siempre vuelvo!
No importa que,
Soy una ingenua sonrisa,
Un cheque en blanco…

Que importa para el corazón
Y sus diferentes ocaso,
Sus diferentes lenguajes,
Sus campos minados,
Sabe bien -
Quien es maestro y quién ejecutor,
No olvida que en el tiovivo de la memoria,
Fuimos uno,
Fuimos otros,
Fuimos felices,
Sin complicaciones ni coberturas
Nos llenamos, nos entregamos,
Fuimos un universo propio en los ojos,
Y así también
Alumnos y ejecutados.

4 Me gusta

Uff, muy bueno tu poema!!!

“El mundo debería ser,
Un vasto espacio rebosante de amor,
Unas manos que curan,
Una madre que enseña,
La sopa en la mesa,
La felicidad como locura contagiosa;
Pero el rededor,
No es mío, es de ellos,”

1 me gusta