Estrujada amapola

Irrelevante fue la explicación de todo…
El asombro cuajado en mi silencio era mucho más elocuente.
Turbio era desde entonces la ligereza de cascos de tu amor primero
en ti había el despeine propio de una burda amapola.
Contradicción en tus desencajados gestos de ángel endemoniado…
desnuda e inerme al mediodía en el Zócalo.
Tus malas artes ya eran harto conocido —sólo yo ignoraba—.
No, no hay ánimos ni ganas para reclamar nada.
Deja que el caballero aquí, finalice lo que empezó.
Te dejo libre, tú, pila de agua bendita, amapola de una mariposa escarlata que huye sin recato.
¡Vuela!, vuela lejos, hacia donde mi rencor no te encuentre
hacia donde la muerte te llegue tarde…
y la vejez prolongue tu arrugada agonía
cansada, enferma y sola.
Que la puñalada que bien me asestas ahora
mañana me sirva de apoyo
dándome el abrigo.
Sí, contigo fui débil; pero ahora sé que fuerte soy.-

Chane Garcia.
@ChaneGarcia

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joder…(es una expresión medieval, lo sé) que daño lleva este verso, porque es puro amor todo el poema…un segundo prolongado de recuerdos con metáforas que incendiarían al mismo cielo.

Nada queda si uno quiere que no quede nada.

Me encantó el poema.

Saludos

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Destellos de desilusión y liberación tras una relación decepcionante.

Percibo que el sujeto lírico reconoce con valentía su propia fortaleza y decide dejar ir al otro sin resentimiento.

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