Espacio sideral

Que dure al menos otro ratito -
que no se termine el sabor de su himen,
que se convierte en caliz entre mis poros
en la amplitud de la canción mas bacana…
Marcharé y marcharás -
volverán a florecer las margaritas,
supongo son los años viejos
de un cielo más azul
y de un pasto mas verde,
y aún así diremos las mismas frases,
quemaré mil capillas
cuando te añoren mis ojos,
y aun asi te encontraré entre otros rostros,
y seremos extraños
en las bocanadas del aire más puro,
y mi cuerpo seguira a tu caza
cuando me siento más solo,
no hay kilometro que te ahuyente,
todavia contigo siento el mismo camino,
pegue a mi oido tu voz como contrabando,
ausente de cualquier mágica receta
para la alteración del total de mis demonios,
sin un tracto de distancia,
tus peliculas y la gente,
el sudor y las lagrimas juntos,
nuestras palmas de antaño…
Hoy el café me recordó a la mala tu boca,
coincidencias y acróbatas
conexión, - tu y yo, desnudos y felices
jugando al amor y a que el tiempo perdure…
Pero todo dura tan poco.
todo es morir y dejar de reir,
cerrar los ojos
y apagar el C.P.U eternamente
Somos de alguien veneno,
ingredientes de nuestras vivencias,
héroes sobrevivientes de tantos finales,
exorcismo y antídoto
dos puntos volviéndose uno -;
y no tengo nadie a quien rezarle,
y sin embargo famelicamente te pienso
y pido por ti y hacia ti,
todo tesoro y paraiso,
y que te halles libre de penas…
Quisiera partir en dos
al gigante de esta intensidad,
desdoblar mi espíritu al dormir
y quizá tan solo abrazarte,
mi paz rebosa de olvido y fuego,
tumbándome en nostalgias de la nada
nutriendo edificios de delirios,
repeticiones secas y disparates.
Te presiento-
y floreces descomponiendo toda realidad
cada plano y universo
de maneras
a la que la locura tiene miedo.
Quisiera creer algo bueno,
soy un deportista de vida
distinto sin ti,
invadiste todos mis sistemas,
pero ya no te evito,
ni fió al desabasto de esperanzas
mi motor oxidado
o mi maquinaria destartalada,
sé que jamas he de sanar -
fuiste mi principio
mi apocalipsis y mi mitad,
decile pues buenas noches
a este fugitivo intentando desaparecer,
entre la niebla
entre la poca fe que me queda
al espacio sideral de tu huella
como un pajaro que estalla en su jaula
merodeando y circundante desde lejos
renuente a la costumbre del frio
y al infierno que desde la médula tiembla

7 Me gusta