Epifanía, memoria de libélulas

Me amparo en guarniciones de sílabas y aleluyas.
Descuelgo el alma, en mi mejilla de arroz,
y un candelabro derrama mi existencia
en un sonido puro…

Libro entreabierto,
como una tumba de cedros.
De allí provengo…

El ángel de mi sombra es ávido de polen
en mi ausencia.
Su placenta es un árbol.
Atrapa libélulas imaginarias,
para hacerse sonido de lluvia
antes que regrese a su mirada.

Huir, es un pájaro blanco en mis vértebras.

Perderme, es un libro que siega letras de mis pulmones.

(Descosí el sonido de mi sangre en una orquídea)

Tuve un pretérito silencio y un palo santo quemando
la fatiga de mis números; y en el fruto amarillo de un arpegio recordé:

Mi madre duerme en la imaginación de un ave…

.

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Héctor tienes un estilo tan conseguido, un lenguaje tan mágico que cada poema tuyo es alegría para los sentidos

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Te agradezco mucho la bondad de tus palabra. Un abrazo afectuoso!

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¡Alucinante! :clap::clap::hugs:

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Oh, Héctor! Esas imágenes tan hermosas parecen oníricas, como si fueran de un sueño…poético, eso sí!
Abrazos, amigo!

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Qué belleza Héctor!! Tienes una poesía mágica!

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Muy amable, mi amigo poeta! :hugs:

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Muchas gracias por la bondad de tus palabras… Un abrazo afectuoso, querida poetisa! :hugs: :bouquet: :pen: :wine_glass:

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Muy amable, compañero poeta! Mis saludos cordiales!