Entre limones

Casi nunca compro limones

pues salen de limoneros

de la casa de la aldea

frescos, olorosos, caseros,

¡azahar todo lo impregnas!

Llegó la vida en Madrid

¡Y aun así!

cada vez que volvíamos

llenábamos la nevera

de limones auténticos, enormes,

amarillos, ricos, uniformes.

Apenas quedan limoneros,

se han quedado en el camino

pues se pusieron enfermos

de algún tipo de virus.

Pero los que aún perviven

nos siguen dando sus frutos

para salsas y aliños

para cítricos zumos.

Es tarea siempre que vamos

subirse a una escalera

a coger limones

directamente del árbol.

Qué nostalgia de rutinas

que hacemos cuando allí estamos

en la aldea con la familia

todos Juntos, disfrutando

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Ahh que versos más nostálgicos, me recuerdan al aroma de pueblo, con todos esos alimentos de frutales caseros, esas siembras, que saben a gloria!!!

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MUCHAS GRACIAS @Minada !!!

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Ahh me transporté a mi infancia, y pude percibir el olor del árbol limonero en casa de mis padres.

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Qué bien @Luca