Enroscado a ti

Comenzábamos las líneas de ese tango
con figuras aprendidas de rutina
adornados con las piernas cornalinas
y siguiendo con la música el fandango

¡Ella fue quien despertó mi pasionaria
al dejarme de aquel ritmo embelesado!
de sus ondas quedaba yo prendado;
disfrutando de alegría temporaria

Pero era ella pareja pasajera:
como flor me regaló sus hermosuras
en los breves instantes de locura
que el danzar me entregó por compañera

Y al final de la farra, ya sin luces,
con salidas se alejó de mi camino
y me quedé varado en el destino
sin sopesar las espinas ni las cruces

La busqué entre giros y sacadas
con arrastres y planeos quise tenerla
pero era frío lo que hallaba en milongueras
y un bandoneón mis querencias desgarraba

Mas el destino, en buen lance, me brindó
un reencuentro con ella ¡Bello tango!
y al tenerla de nuevo entre mis brazos
mil figuras su cadera me obsequió

Mi sentir se encontraba embelesado
y quise de mi mal hacer despojo
y en mitad de aquel baile endemoniado
al mirarla quedé en gancho con sus ojos

Los compases conformaron un armado
y su ser me enseñó, de hermoso modo
que un tango será siempre bien bailado
si el sentir y la pasión lo enroscan todo
©Miguel Humberto Hurtado

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¡Me gustó mucho el poema!
El Tango me parece todo un arte. Es, en sí mismo, un poema.

¡El cierre me encantó!

¡Saludos!

Gracias, Aldanalisis. Me alegra que te guste, y también tu comentario.
¡Saludos!

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Así es, Noracris… Enroscados. Disfruto que te encante. ¡Gracias!
Abrazo!!!

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Precioso poema. Me envolví en la cadencia de los versos que me trajeron ¡tantas imágenes descritas…! Puedo decir que escuché el bandoneón.
Me fascina el Tango.
Mil gracias.
Saludos.