En nuestro encuentro

Que el día sea noche,
y la calma tempestad,
y en la tempestad vuelvas a verme,
y sea calma todo nuevamente.

Que sea maldición mi nombre,
injuria, tormento y despedida.
Que en mi despedida llegue tu acierto,
y sea tu bendición más, en nuestro encuentro.

Entonces seremos cotidianos,
amanecidos, tal vez, perversos.
A veces pariremos bondad,
seamos pues, solemne bienvenida para las madrugadas que se irán.

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Bonito juego de contrastes en tus versos de encuentros!!! Saludos!!!

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muchas gracias