En mis pasos, abismos,
desaciertos, luchas,
mis logros,
en mis sueños la nada y el todo;
en mis letras mi mundo,
realidades,
fantasías,
en mi café
a veces los días agotados,
los suspiros de otro tiempo,
a veces la soledad más vil,
los saludos de la nada,
a veces el universo distante.
En mis manos el agua
que se desliza sin dejar huellas,
el aire que se escapa
por las ventanas del hoy,
la música que acompaña
a veces como un puñal,
otras como luz.
En mis pasos
la tormenta y la calma
jugando a cara o cruz,
y en mi mirada
la locura.