En la cumbre mas fiera

El viento es afilado
en la cumbre más amarga.

Entre zarzas negras
encontramos rastros
de la piel de Dios.

El silencio es alquimia de vacíos
enraizados entre las piedras
más fieras de la montaña.

¡Qué duro es el destierro
para el alma desertora!

¡Que dura es la maldición de Nob
y el signo del asesino!

Sembramos caminos ardientes
bajo el curvo desprecio del cielo,
tratando de alcanzar la sombra de Babel
donde extraviamos nuestra raíz.

Pero la saña del ángel del portal
nos muerde todo intento
y desuella la esperanza hasta la sequía.

Entre las nubes desertoras
ocultamos nuestros nombres
para que solo el sol
descifre nuestra esencia más duradera.

En enjambres de espejos
cae nuestra faz
para extraviarse en disonancias iridiscentes
donde nada en firme
y no adivinamos
tras cuál mascara
se oculta el espectro de la verdad.

Y el miedo escupe nuestro pan
y preña nuestras noches.

Y Dios duerme
entre los pechos de Lilith.

Y la luna es candil de espantos
amortajados de cinismo.

El salto al vacío
es más liviano
en nuestra orfandad cósmica.

En la cumbre más feroz contemplamos
la policromía de discrepancias estólidas
donde es violada la razón
en todo el entramado angular de la creación.

Y la sangre corre abúlica
sobre las doce piedras sin labrar.

El cielo se pliega
huyendo de la erosión final.

¿Qué podemos aguardar
del minuto cercenado
que nos traerá la disolución?

El viento disgregará
nuestros polvos sobre las grietas
de una era desechada.

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Increíble, de verdad, qué letras, qué armonía!! :heart: :heart:!!

Wow, muy reflexivo. Felicidades.