En el tiempo de la espera

En el tiempo de la espera
lo indómito no tiene plaza ni asiento
la vida ocurre
embebida en una mota de polvo
que desciende atravesada
por un rayo que no cesa
como un agua que fluye detenida
entre largas acequias resecas

En el tiempo de la espera
mis pies caminan pesados
entre un barro de tiempo acumulado

En el tiempo de la espera
anticipo movimientos que no ocurren:
alzo una ceja que no sube
agito una mano que reposa
río y mi gesto sigue adusto
lloro y mis ojos siguen secos

En el tiempo de la espera sólo hay lugar para la nada:
nada se replantea o resuelve
nada se permuta o renace
nada se altera o reinterpreta
es el caos detenido
en un hilillo de vida ansiosa por la vida
miriadas de imágenes en espera
de un ‘play’ que las encienda

En el tiempo de la espera
los recuerdos aún se están formando
y así, sólo atisbo
mi mano en pos de tu pelo
sin rozarlo
mi boca dirigida hacia tu boca
sin besarte
el último botón abrochado
antes de desnudarte

En el tiempo de la espera
la espera se hace tiempo
y ya hace mucho tiempo
mucho tiempo
demasiado tiempo

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“El rayo que no cesa” es una obra poética de Miguel Hernández

Es bonito leerte Javier.
El final me ha encantado.
Abrazo.

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Gracias @marttucca

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Bellos versos para esa espera…
Ese final es magnífico!
Un abrazo, Javier, tienes una forma hermosa de escribir.

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En el tiempo de la espera hace bien leer versos de la talla de los que tú escribes compañero poeta.

Abrazo fraterno.

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Gracias por tu tiempo en mi lectura, @Noracris

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Gracias y más gracias, @mariaprieto.
De mis versos, no puedo decir si son buenos o malos, pero si te puedo decir que nacen de una profunda sinceridad conmigo mismo. Quizá, en los tiempos que corren, sea su mejor virtud, no lo sé.
Besos

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Abrazo recibido, @AljndroPoetry, otro grande para ti.

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Muy bonito. Saludos cordiales.

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Gracias por tu lectura, @Sinmi
Abrazo

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