Eres tiempo magnitud infinita,
de abstracto semblante.
Misterioso como el viento.
De ignoto origen y
anónimo destino.
Muestras del visible evento
su convencional duración.
Su apariencia, ajena a ti, es efecto
de su natural progresión.
No eres mecanismo
que transforme. Sólo invisible
testigo de paso.
Sabio fiscal del engranaje
del universo.
Careces de principio y fin,
de forma y fondo.
“Tiempo que no envejece”
Portas en tus bolsillo, etiquetas de duración.
Del pasado, tu mayor recorrido, callado observador.
El presente, minúsculo instante
en tu caminar.
El futuro, una mera ilusión.
Se te culpa de de que nos envejeces.
Que eres perverso e implacable.
Por supuesto que eres
inocente.
Tú no nos haces viejos.
Es el diseño de la vida y el camino que elegimos para transitar, lo que nos acerca al jardín de Dios.
Aunque no te veo, siento que te mueves.
No obstante, el tiempo no es la vida.
La vida es sólo un instante fugaz de tu magnitud.
Espectador que ves luz y oscuridad de la existencia. .
Invisible transporte que abordan nuevos pasajeros. Mientras otros lo abandonan para no subirse jamás.
Tiempo,
fiel amigo de mis andanzas
y aventuras.
De mis silencios y alegrías.
Sigue tu camino porque
imposible será darte alcance.
Tiempo serás por siempre,
“Pulso de la eternidad”
“Aliento de lo infinito”
Autor: Profr Mucio Nacud Juárez
(DR.) Septiembre 2020
Versos llenos de sabiduría y verdad, con esa delicadeza de tu genial pluma te has hecho cómplice por un breve instante del tiempo, así es poeta, el tiempo es eterno!!! Un fuerte abrazo!!