El temor de nuevo el temor
aquí vienen figuras oscuras
y el temor de nuevo con ellas
a que de nuevo con ellas
vengan
un labio partido
un ojo magullado
el tabique de la nariz roto.
Porque todas las manos son culpables
hasta que se demuestre lo contrario,
y llevo como el perro dolido
el corazón en la boca entre aullidos.
Y todos son ahora sospechosos,
el temor de nuevo el temor
y para siempre.