El sentido del tacto

Tu vida está cifrada
en multitud de archivos sin nombrar;
sólo unos pocos recuerdos se guardan
y se pierden los más.
De entre los que resisten, son los táctiles
difíciles de atar.
Así que esfuérzate en sentir de nuevo
aquellos tallos verdes
que las yemas de tus dedos tentaban.
Rememora gozoso
las formas y proporciones divinas
que exploraste, curioso, piel con piel.
Y no se te extravíe la impresión
del filo de una daga,
del helor de las balas al cargar.
No permitas que se aleje el recuerdo
del cálido pelaje de ese amigo
que fue tu perro fiel.
Revive la emoción indescriptible
de asir un incunable entre tus manos….

Ahora que tus miembros se descarnan
y tu cuerpo menguante
del mundo se disloca,
encontrar en tu mente
el rastro de los tactos que allí moran
te puede consolar.

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