Si para conquistarte tengo que batirme
en duelo con la Arpía que cela tu cielo
montaré ensilladura en el noble Pegaso
subiré a las alturas del Monte Parnaso
y allí libraremos la más cruenta batalla
con la épica pluma de Homero empuñada
hasta vencerla en buena lid y en pleno vuelo
Si para merecerte debo sumergirme
en la oscura profundidad del Mar Egeo
para arrebatarle a Poseidón su tridente
me zambulliré con la espada entre los dientes
contendré el aliento, le infligiré la muerte
lo arrastraré por el camino de Perseo
y en las ruinas de Efeso, te daré el trofeo
Si para tenerte me retas a enfrentarme
al temible Minotauro en su laberinto
invocaré al espíritu de Hércules
entraré en sus predios solo, sin advertirlo
lucharemos cuerpo a cuerpo, hasta abatirlo
le arrancaré los cuernos con mis propias manos
y en ellos saciaré la sed, con vino tinto
Pero, si me pides que exprese lo que siento
cuando aparece la sonrisa en tu semblante
tan deslumbrante como el mismo Sol radiante
o cuando dejas caer tu cabello suelto
en la desnudez de tus hombros virginales
se me nubla la mente, olvido el lenguaje
porque para eso… !no consigo el coraje!

